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jueves, 3 de noviembre de 2011

Tips para el buen mantenimiento de nuestra Piscina (Parte I)



Debido a las múltiples consultas que me realizaran, he tomado la decisión de escribir de manera muy sintética algunos conceptos básicos sobre el cuidado y mantenimiento de una piscina con el objeto de que el verano sea sinónimo de descanso, relax y placer.
Es un hecho que la mayoría de la gente sueña con tener un natatorio para disfrutar de los efectos relajantes que brinda el agua, pero esto no sucede así y la piscina termina por transformarse en algo detestable sobre todo para aquellas personas que deben cuidarla y mantenerla.
Un mundo de vida coexiste en una piscina y es fundamental conocerlo a los fines de proceder correctamente cuando vayamos a implementar las operaciones de limpieza y mantenimiento.


La fotografía de la izquierda es una fotografía correspondiente a un agua de pileta cuando empieza con los primeros síntomas de turbiedad, vale decir, cuando notamos que la visibilidad al sumergirnos no es tan buena, cuando hay algo en el piso que la torna resbalosa o bien en las paredes se observa una delgada capa verdosa.










Si exploráramos la fotografía anterior a distintos campos con mayor aumento, empezaríamos a ver un mundo que es invisible a nuestros ojos por ejemplo, la fotografía de la derecha muestra un habitante muy común en los estanques de agua : La Daphnia o Pulga de Agua en un entorno de microalgas que le sirven de alimento








Pero todo no es microscópico en una piscina, también hay un mundo de habitantes que son visibles a nuestros ojos y la siguiente fotografía vale más que mil palabras:




En el siguiente enlace: picasaweb.google.com/104787349185715419876/PILETADENATACIONSUBMUNDO se pueden encontrar más fotografías con más ejemplos de los ya mostrados.

Lo cierto y para concluir esta primera parte, podemos decir que: una piscina es un sistema acuoso dinámico donde existe vida y que esa vida que se desarrolla va haciendo cambiar constantemente las características biológicas y fisicoquímicas del agua. Deberemos entonces estar muy atentos a los cambios en el pH; a la cantidad de sólidos disueltos ya sean inorgánicos u orgánicos; a la cantidad de materia orgánica en estado coloidal; al nivel de oxígeno disuelto en el agua; a la turbiedad; al color del agua; a los sólidos que se van adhiriendo al piso y a las paredes de la piscina; al agua de lluvia que ingrese a nuestra piscina; etc; etc.
En los próximos blogs, iremos explicando como afectan cada una de las características antes mencionadas en el estado de nuestra piscina y a la ves desarrollaremos las estrategias a seguir para el correcto mantenimiento de la misma.

Si desea formular una consulta lo puede hacer a: marioravera@gmail.com

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